Conchudamente

Honesto

23:26

100 AÑOS DE PERDON

Publicado por Marius Eguiluz Najar |




Filiberto entro al bar de Don Pucho, y busco con la vista a alguien conocido para tomar un par de chelas, y justo encontró a un grupo de conocidos, eran Lalo, Carlitos, Soni y Garcia, se acerco a ellos y los saludo efusivamente.


Filiberto y Lalo, que se encontraron esa noche en ese grupo, hace años que no se veían, los dos habían pasado temporadas largas fuera de San Fermín, su pueblo natal y las veces que volvían a San Fermín nunca habían coincidido los dos en los últimos 10 años.


-Hola, Filiberto-dijo Fabio feliz.

-Pucha Lalo después de años que nos vemos- respondió al saludo Filiberto dándole la mano a Lalo, el cual abrazo fuertemente a Filiberto.

-Dos chelas Don Pucho, bien heladas por favor, como para este calor-pidió Fabio al viejo Don Pucho, que tenia su bar hace casi 30 años, 30 años, donde habían pasado tantas cosas, de las que ese momento Filiberto y Fabio estaban conversando, hace 30 años San Fermín era diferente, tenia menos casas, mas espacios entre ellas, alumbrado mucho mas deficiente, menos postes luz y con focos menos que potentes que en la actualidad, hace 30 años comenzó la historia que voy a relatar a continuación.


El Mono Nuñez, muchacho palomilla, algo insolente, tenia la mala costumbre de robar, sobre todo gallinas, patos y otros animales domésticos en San Fermín. Esa noche de verano, de fines de los años setenta, el mono estaba aprovechando que en la casa de la familia Portugal no se encontraba ninguno de sus ocupantes, excepto sus patos y gallinas en su patio, que servia de criadero de tales aves, el motivo era la fiesta de quinceañera de Nidia la sobrina los esposos Portugal; toda la familia se encontraba en dicha fiesta, el mono sabiendo este detalle decidió buscarse un pato dentro del patio de esa casa para venderlo en otro pueblo cercano, y así juntarse para una ternada para la fiesta del 14 de febrero, día que organizan un baile, donde iban las chicas mas bonitas de todo el sur del Perú.


El “trabajo”(la ratería) de esta noche era fácil, para suerte los Potugal, vivían en una esquina que daba con las chacras, así que no seria difícil subir por la pared que daba a esa esquina y así lo hizo, trepo fácilmente, por algo le decían el Mono, tenia una gran experiencia en trepar paredes o tirar muro como se decía popularmente(para entrar a los bailes en lugares sin techos perfectos para las fiestas de verano) y subir a los árboles para unas robar cuantas frutas podía en las chacras ajenas.


El patio no tenía techo, el mono trepo la pared, y se tiro a l piso de tierra del patio y busco al pato mas gordo que pudiera ver con la ayuda de la luz de su linterna, cuando ubico a su presa, intento atraparlo sigilosamente, pero el pato comenzó a correr, por el patio después de un minuto lo logro atrapar, y lo metió en una talega(saco); volvió a trepar la pared para salir de la casa, ya fuera de la casa se puso muy contento, era uno de los mejores patos que había robado en su vida, se fue corriendo por las chacras que estaba detrás de esa calle, cuando ya estuvo a varias cuadras lejos de la casa de los Portugal volvió a entrar al pueblo, feliz de la vida, la luz deficiente de San Fermín, lo ayudarían a proteger su identidad y sus fechorías, junto a las circunstancias temporales, en buen cristiano ya era muy tarde para que hubiera gente por esa parte de San Fermín, así que saco el pato de la talega, y lo llevo en las manos como si se tratara de un trofeo ganado con todo esfuerzo en la cancha y lo cargaba con orgullo, a pesar que después de esa noche nunca mas podría exhibir la muestra de la hazaña nocturna, esos sentimientos eran paradójicos pues fue una chamba fácil a comparación de otras mas penosas que había vivido, mientras sus pensamientos divagaban pensando en que ropa se compraría con la plata que ganase al vender el pato, llego a la cuadra mas oscura de san Fermín, donde solía había un poste cuyo foco funcionaba.


Unos minutos antes de que el mono llegara a esa cuadra, dos muchachos estaban a punto de salir de la fiesta de Nidia Pacheco Portugal, se habían quedado con ganas de comer algo más, aunque en la fiesta ya habían degustado varios platillos, uno de ellos el gato dijo al otro:


-Negro, en mi casa debe haber algo, vamos, aunque sea te invito pan con huevo.

-Ya primo, vamos noma a tu casa, además ya no hay comida en esta fiesta, las chicas se están yendo, ya no están pasando cerveza y ese cóctel que hay, es horrible.


Los dos muchachos un poco mareados por los licores que habían tomado en la fiesta fueron cantando valses, boleros y rancheras por las calles pésimamente alumbradas de san Fermín hasta que llegaron a la calle Roque Cruz y cuando estuvieron a punto de cruzar para la calle Vespucio donde vivía el gato, en ese mismo instante el gato distinguió con un poco de dificultad, la silueta, la caminada y ligeramente el rostro del Moño Nuñez acercándose a mas o menos una cuadra de distancia, del cruce entre las calles Roque Cruz.


-Primo, miras ese tipo que viene allá-dijo el gato.

-Puta primo, si lo miro pero no lo distingo.

-Es el mono Nuñez, ese mataperro lleva algo en la mano, parece una gallina aunque viéndolo bien debe ser un pato.

-Por la gran puta primo, como lo haz distinguido que buena vista, tu si que eres gato, miras bien de noche- dijo sorprendido el negro.

-Negro que te parece, si le quitamos el pato y nos hacemos algo con el, porque ese pato, obvio que es robado y tu sabes el refrán…

-Claro primo, ladrón que roba a ladrón 100 años de perdón.

-Bueno lo esperamos aquí justo en la esquina de esta calle y le arranchamos el pato y corremos como locos.

-Hecho primo-el trato estaba cerrado, solo faltaba reparar en algunos detalles rápidamente; esperaron la esquina de Roque cruz con la Avenida Vespucio, el gato y el negro esperarían de lado de la calle Roque cruz amparados por la traicionera oscuridad (traicionera para el mono) en la que tanto se fiaba el ladronzuelo vendría por la Vespucio.


El mono para ese entonces estaba caminando por la calle Vespucio, contento imaginando que ropa se iba a comprar, una camisa como la de Travolta en fiebre de sábado por la noche, por un momento siento que era Travolta bailando con Samanta la chica que le gustaba y a la que mas quería impresionar en la fiesta del 14 de febrero, dio un suspiro causado por ese amor adolescente que le profesaba a esa jovencita, cuando sintió que algo jalaba el pato que tenia en sus brazos, paso tan rápido todo, que cuando se dio cuenta en donde estaba(esquina Vespucio de las calles con la calle Roque Cruz), ya no tenia el pato en su poder, solo se había quedado con la cabeza del animal en sus manos, el jalón fue tan fuerte y tan rápido, que no tuvo tiempo de reaccionar adecuadamente y el mono solo atino a apretar fuertemente la cabeza del pato- el que cual termino descuartizado- siendo lo único que quedo en sus manos.


Vio ya de lejos un chico que corría al final de la cuadra con el pato, comenzó a perseguirlo con todas sus fuerzas, lo mas velozmente que pudo hacerlo, para alcanzarlo, pero al final de la primera cuadra sintió que su pie se chocaba con algo y cayo encima de un montón de piedras que se estaban usando en la construcción de una casa en esa calle; era el pie del gato que le había puesto una zancadilla, y ahora huía a buscar a su compinche, por suerte para estos ladrones de ladrones, el mono no los había reconocido, ahora se encontraba adolorido sobre ese cascajo(piedras), el joven Nuñez resignado se levanto, con esfuerzo, lanzo fuertemente la cabeza del pato que todavía había tenido hasta ese momento en una mano contra las malditas piedras y lloro, le dolía todo el cuerpo, sobre todo sus piernas, pero lo que mas le dolía era su ego, su orgullo estaba por los suelos como esas piedras donde ahora estaba lo que quedaba del pato, saco la madre a los malnacidos que le habían quitado el pato, inmerso en su impotencia, solo le quedo seguir llorando.


El gato y el negro ya estaban a varias cuadras de la esquina de Roque Cruz y Vespucio.

-Detente negro-dijo el gato, agitado por correr tanto, se inclino y agarro sus rodillas con sus manos.

-Pero ¿el mono?-pregunto el negro mientras se detenía.

-El mono se cayo a un montón de cascajo, ya no va correr, ni fregando nos alcanzara, mejor vamos donde Rolo, ahí nos puede guardar el pato y su vieja nos puede cocinar algo para el desayuno, después volvemos a mi casa y comemos algo que sea de una preparación mas rápida.

-Vamos pe-dijo el negro que se lamía los labios y se le hacia agua la boca, al imaginar lo rico que estaría el pato para el desayuno. Las calles casi desiertas reflejaban otras épocas, esa historia había pasado hace casi 30m años, y ahora en el presente en el bar de Don Pucho, algunos de los que estaban tomando ahí, recordaban estos y otros acontecimientos de su juventud.


Después de varias cervezas, los señores comenzaron a hablar de cuando eran adolescentes e iban a quinceañeros, de sus travesuras, sus palomilladas, tantas aventuras.


-Si pe, Filiberto esos tiempos- dijo Lalo.

-.Si esos tiempos-los ojos claros de Filiberto brillaban, cuando decía esto-oe mono tu recuerdas cuando una noche ibas con un pato por la calle y te lo robaron.

-Si, chucha, eso paso hace casi 30 años, ¿que como sabes, que sabes de eso?

-Ja, ja mira mono el que te quito el pato fue mi primo el negro Ortiz.

-Por la putamadre, así que él fue.

-Si y el que te puso la zancadilla para que te cayeras, fui yo.

-Par de desgraciados.


Los dos estallaron en risas, acompañados por el coro de carcajadas de los que estaban a su alrededor y acababan de escuchar la historia.


A lalo le decían el mono por su habilidad para trepar, paredes como si de árboles se tratasen, siendo también muy asiduo a subir a estos últimos, trepar paredes para robar gallinas o patos. Pero ya habían pasado muchos años de eso, ya no quedaba más que reírse y seguir tomando, así que Lalo “el mono” Nuñez toco el hombro del “gato” Filiberto y con una sonrisa en la boca le dijo a Don Pucho:


-Don Pucho, dos chelas mas, que quiero seguir chupando con este gato desgraciado.


FIN

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola bola
nada empanada
ya queme la meme

Pasaba por aqui dijo...

eres choro de choros??? ladron que roba a ladrón.....

Andrea Alvarado dijo...

ta weno xq no mandas pal buho
q es d tu vidaa mariusss

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